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4.5.11

THOR

Otra más de Marvel

estados unidos, 2011.
título original: thor. director: kenneth brannagh. producción: kevin feige. guion: ashley miller, zack stentz, don payne, basado en los comics de stan lee, larry lieber y jack kirby. fotografía: haris zambarloukos. música: patrick doyle. montaje: paul rubell. intérpretes: chris hemsworth, natalie portman, tom hiddleston, anthony hopkins, stellan skarsgard, kat dennings, clark gregg, idris elba, colm feore, ray stevenson, tadanobu asano, josh dallas, jaimie alexander, rene russo



Acabamos de finalizar el cuarto mes del año y esta es ya la cuarta película que se estrena este 2011 protagonizada por la reciente ganadora del Oscar, Natalie Portman. En esta ocasión, estamos ante un filme llamado a ser un taquillazo, uno de esos blockbusters millonarios del que todo el mundo hablará. La penúltima adaptación de uno de los comics de la Marvel (la próxima volverá a ser la penúltima...), reconvertida ya en productora cinematográfica, nos trae la fundición de las aventuras de Thor (casi cincuenta años y cientos de números editados, pasan a ser una película de poco menos de dos horas), el mítico dios del trueno escandinavo, hijo de Odín, que es desterrado a la tierra y despojado de sus poderes. 

Los imprudentes actos de Thor, un guerrero poderoso y arrogante, ponen en peligro el reino de Asgard, y su padre le envía al destierro a Midgard (nuestro planeta) sin sus poderes, obligado a vivir entre los humanos. Cuando un peligroso villano de su mundo envíe a las fuerzas más oscuras de Asgard para aniquilarlo todo, Thor deberá aprender lo que verdaderamente se necesita para ser un héroe. 
Dirigida (es una de las sorpresas que se llevará cualquier cinéfilo que se acerque a la cinta sin conocer su origen) por Kenneth Brannagh, al que estábamos acostumbrados a ver en películas de otro calibre, Thor tiene, no obstante, cierto carácter del teatro shakesperiano que el director ya había reflejado en su anterior filmografía, pero el tono es radicalmente distinto. Es sin duda su película más arriesgada, ya que pretende mantener su visión autoral del cine, pero está 'obligado' a crear una cinta que sea una bomba para la taquilla. Y eso no es nada fácil. 
Si bien el aspecto visual está bastante bien logrado, aunque a un mismo tiempo pueda resultar algo recargado, en el apartado de la trama, los interesantes conflictos entre razas de los reinos de Asgard y el Jotuheim no tienen su continuidad en los fragmentos que se desarrollan en nuestra tierra, bastante más aburridos y menos intensos. 
El reparto está repleto de nombres y caras conocidas (desde el matrimonio compuesto por Anthony Hopkins y René Russo, hasta los terrícolas Stellan Skarsgard y Natalie Portman), aunque el protagonista casi exclusivo es un cachas Chris Helmsworth, más conocido por aquí por ser el marido de Elsa Pataky que por su carrera como actor. 

Branagh consigue una película interesante, moderadamente entretenida, con un malo que deja bastante que desear, bien realizada, con buenos (a veces exagerados) efectos, pero que no pasa de ser una cinta para pasar un rato agradable, y poco o nada más. Habrá que esperar a las próximas cintas de la Marvel (sobre todo a la esperada Los vengadores) para ver si nos encontramos con algo que nos llene más.

28.4.11

EL AMOR Y OTRAS COSAS IMPOSIBLES

Una historia anodina
estados unidos, 2009.
título original: love and other impossible pursuits. director: don ross. producción: carol cuddy, marc platt. guion: don ross basado en la novela de ayelet waldman. fotografía: steve yedlin. música: john swihart. montaje: david codron. intérpretes: natalie portman, scott cohen, lisa kudrow, lauren ambrose, anthony rapp, charlie tahan, debra monk, michael cristofer, mona lerche

Aprovechando el reciente Oscar a Natalie Portman, se estrena esta cinta rodada hace ya dos años y que en su momento quedó guardada en un cajón a la espera de fecha de estreno, y que, a saber por qué motivo, aún seguía allí. Al menos, eso podría parecer en un principio, ya que la cinta está plagada de nombres populares y rostros conocidos (de esos que, al verlos, sabes que has visto en varias películas, aunque ni recuerdas cuáles ni sabes el nombre del intérprete en cuestión). Pero lo cierto es que, una vez vista, empiezas a comprender por qué se quedó guardada en un cajón, por qué no se estrenó en su momento, y por qué ha sido ahora, aprovechando el tirón del premio recibido por Portman, cuando se ha recuperado del olvido. 
Aunque está rodada con solvencia, aunque no hay errores claros que se le puedan achacar, aunque la puesta en escena sea más que correcta, esté bien iluminada y (en la mayoría de momentos) bien interpretada, la cinta tiene un tufillo permanente a telefilme que tira de espaldas. Tanto en su temática, como en el modo de abordarla, como en su resolución. 
El argumento gira en torno a la joven abogada Emilia Greenleaf, casada con su jefe (que estaba casado cuando se conocieron), que acaba de perder a su hija, fallecida a los tres días de nacer. A pesar de su dolor, se esfuerza por conectar con su hijastro William. Pero lo que más le cuesta es lidiar con las constantes intromisiones de la celosa y furiosa ex-mujer de su marido. 
La película quiere ser una comedia con tintes románticos y dramáticos, pero es un drama romántico con algún toque cómico. Los personajes evolucionan todos del mismo modo: empiezan cayéndonos mal (desde el niño, hasta su madre, el padre de la protagonista, su marido...) y al final son todos buenos... Y con Natalie Portman ocurre casi lo contrario, y a medida que va pasando el tiempo uno le va cogiendo más tirria. 

Es la típica película independiente rodada en Nueva York, un drama con temática dura (la muerte súbita de un bebé), bien interpretada, pero adolece de una monotonía que aburre. Mantiene siempre el mismo ritmo, la misma intensidad, la historia no evoluciona, es lineal y no hay la más mínima sorpresa. Una historia anodina para fans de Natalie, pero poco más.

CAPERUCITA ROJA

Un cuento para adolescentes
estados unidos, 2011.
título original: red riding hood. directora: catherine hardwicke. producción: leonardo dicaprio, jennifer davisson killoran, alex mace, julie yorn. guion: david johnson. fotografía: mandy walker. música: alex heffes, brian reitzell. montaje: nancy richardson, julia wong. intérpretes: amanda seyfreid, gary oldman, billy burke, shiloh fernandez, max irons, virginia madsen, lukas haas, julie christie, shauna kain.

Enésima versión del clásico cuento infantil que se lleva a imagen real, no sólo en largometrajes, y no todas ellas dirigidas al público infantil, ni protagonizadas por niñas (recuerdo, por ejemplo a Emmanuelle Beart, Christina Ricci, Estella Warren..., y ¿qué decir de En compañía de lobos de Neil Jordan?) En esta ocasión la historia cuenta con una protagonista pseudo-adolescente (Amanda Seyfreid es algo mayor que el público al que se dirige la película), y la cinta trata desesperada e indudablemente de aprovechar el tirón de taquilla conseguido por la saga Crepúsculo, y llenar las salas de quinceañeras saturadas de hormonas, sustituyendo al lobo de la historia original por un licántropo, un hombre lobo que tiene aterrorizado al pueblo desde hace años. 
La acción se desarrolla en un medievo cursi (sólo las creencias, los miedos, permaneces; todo lo demás, el aspecto físico, visual, es demasiado kitsch). Los habitantes de Daggerhorn, un poblado perdido en medio de un bosque, llevan generaciones viviendo con pánico ante la presencia de un hombre lobo que habita oculto entre los frondosos árboles. Tienen un pacto no escrito, y cada luna llena le ofrecen un animal como sacrificio para saciar su hambre. A cambio, él se mantiene alejado de ellos. Pero un día ataca y mata a la hermana mayor de Valerie, evitando sus planes de huir con Peter, un joven leñador del que está enamorada, ya que acaba de descubrir que sus padres planean casarla con Henry, el hijo de la familia más rica del pueblo. Sedientos de venganza, el pueblo decide llamar al padre Solomon, famoso cazador de hombres-lobo, que provoca aún más miedo entre todos al confirmarles que durante el día, la bestia adquiere su forma humana, y que podría ser cualquiera de ellos. 

Resulta curioso que la directora del filme (por cierto, encargada también de la primera entrega de la saga Crepúsculo de la que esta cinta es indudable deudora) diga que hemos conocido una versión light del cuento, y que en realidad es una historia mucho más oscura, cuando su película es completamente light, muy limpia, parece que va a esbozar temas siniestros, oscuros, pero no termina de meterse en ellos. Al contrario, cada vez que amenaza con meterse en algún tema siniestro acaba desviándose hacia algo más dulce, hacia un romance almibarado. Así, la cinta parece que va a introducir dosis de erotismo (sobre todo en esa fiesta orgiástica para celebrar la (falsa) muerte de la bestia) pero el sensual baile acaba en una danza típica del medievo), o roza el incesto (pero también se desvía a última hora)...  
Ni siquiera el reparto, plagado de nombres conocidos, levanta una película que era innecesaria (¿de verdad necesitábamos una nueva versión de este cuento clásico?). Quizás Julie Christie salve un poco los papeles, pero el resto... (¿qué le ha pasado a Gary Oldman, qué ha sido del actor de talento al que admirábamos?) En definitiva, una película convencional, con un excesivo en innecesario abuso de movimientos de grúa para una cámara que no para quieta un momento, y que aúna una historia de amor de lo más convencional, con un thriller (el whodunit, 'quién lo hizo', clásico) que tampoco aporta nada: lanza pistas falsas, apuntando hacia varios posibles candidatos para al final descubrir que el culpable es... quien menos se espera. O sea, lo de siempre.

HAPPYTHANKYOUMOREPLEASE

La nueva comedia romántica
estados unidos, 2010.
título original: happythankyoumoreplease. escrita y dirigida por: josh radnor. producción: jesse hara, benji kohn, chris papavasiliou, austin stark. fotografía: seamus tierney. música: jaymay. montaje: michael r. miller. intérpretes: josh radnor, malin akerman, kate mara, michael algieri, tony hale, zoe kazan, pablo schreiber, bram barouh, marna kohn, peter scanavino.

Cuando una película se alza con los premios otorgados por el público en festivales tan poco dados a la comercialidad como Sundance o San Sebastián, es bueno tenerla en cuenta. Y cuando esa película está escrita, dirigida y protagonizada por el actor principal de esa serie de culto en que se ha convertido Cómo conocí a vuestra madre, las expectativas sobre la cinta aumentan. Aunque la historia en cuestión no sea más que una comedia romántica, con todo lo que ello conlleva (y ya sabemos que no es un género precisamente que nos regale grandes obras, aunque el público acuda en masa a ver una tras otra de las historias que se producen en Hollywood. 

HappyThankYouMorePlease, cinta de título largo y difícil traducción (con sentido) no es (después de todo) una excepción. Cierto que mejora la media de comedias románticas que continuamente nos llegan desde cualquier país (ya no sólo, Estados Unidos, sino de cualquier sitio, utilizando casi siempre los mismos patrones), pero ni es la única que lo ha hecho, ni es la que mejor lo ha hecho (lo de uno adultos empeñados en ser adolescentes, negándose a tomar las decisiones que su condición de adulto le exige, ya hace bastantes años que la disfrutamos (aquí sí, de verdad) con aquella fantástica Beautiful girls, por ejemplo). 
La película nos cuenta la historia de Sam, un escritor que trata de vender su primera novela, y que se encuentra con un niño perdido de camino a una importante entrevista de trabajo. Poco después conoce a Mississippi, una bella camarera cantante a la que tratará de conquistar. 
Radnor basa el argumento en cuatro historias fundamentales (o tres, según se mire): la de Sam con el niño perdido, la del mismo Sam con la chica de la que se ha enamorado, la de una pareja de amigos (Charlie y Mary Catherine) que se ven metidos sin querer en una crisis, y la de una amiga enferma (fantástica Malin Akerman) con un compañero de trabajo enamorado de ella, pero que la chica no puede ni ver. Las que protagoniza el propio Radnor ofrecen una de cal y una de arena, si bien su aventura con el crío resulta bastante interesante, y aporta un punto novedoso en lo visto hasta ahora en el género, además de estar muy bien tratado y presentado, su historia de amor con la chica, que era (presumiblemente) donde el director se iba a alejar de los tópicos cae de lleno en ellos, y es la historia de su amiga con su compañero la que destaca.
La cinta tiene buenas intenciones, algunos momentos de diálogos de gran calidad, y algún atisbo de talento, que nos hacen ver un futuro luminoso en la trayectoria de Radnor, pero no llega a ser lo que promete y lo que parecía que iba a ser en un principio. En el fondo es una comedia romántica más, por encima de la media eso sí, pero que repite esquemas y que acaba llegando al mismo puerto de siempre, una película que a algunos incluso llegará a recordarle al modo en que trata las relaciones (en alguna de sus numerosas películas) el maestro Woody Allen.